Euskararen Donostia PatronatuaDonostiako Udala
Gorostian gorosti
Dokumentuak
 
Dokumentuak
kronologia: 1902-07-20 gaiak: Antzerkia

Marcelino Soroa

 

Mendiz Mendi

La Voz de Guipúzcoa, 1902-07-21

 

        Ayer a las ocho de la mañana dejó de existir este queridísimo donostiarra, el entusiasta erriko-sheme, el adorador de nuestras koshkas, el intérprete fiel de este su pueblo.

        Desde 1868 hasta hace siete u ocho años figuró constantemente en la prensa de San Sebastián.

        Con motivo de unos versos que escribió satirizando al rey Amadeo tuvo que emigrar a Francia y allí continuó hasta la terminación de la guerra civil.

        Soroa fue carlista de abolengo, pero hace ya años que no tenía ningún interés político.

        Con la muerte de este insigne escritor desaparece una generación donostiarra.

        La sardinera, el pescador, el sereno, la casera, el goierri, el kostalde, estas entidades que forman el carácter, lo genuino de la vida del pueblo, fueron sus modelos predilectos que, copiados del natural, inspiraron los lindos trabajos de Soroa, llenos de gracia y espontaneidad.

        Puede decirse de Soroa que casi hablaba en verso; tal era su facilidad de improvisar.

        Claro que no pretendemos hacer un análisis de su labor literaria, pero sí diremos que en todas sus producciones brilla con soltura el estilo propio y la personalidad del autor.

        Estudió leyes, y ejerció... la gimnasia.

        Además de escritor fecundísimo de costumbres, fue gimnasta de primera fuerza. Fundó a la vez con el finado José Peña un centro gimnástico que alcanzó gran aceptación.

        Seguramente en la memoria de muchos donostiarras estará aquella famosa función que por los años 1871 se celebró en el circo de la calle Andía, en donde al hacer un molinete en la barra con pólvora en los pies, sufrió importantes quemaduras el amigo Soroa, y cuya compañía la componían Peña, Alberro, Prol, Arcelus y otros que ya no recuerdo.

        En 1878 fundó la renombrada sociedad La infantil del gimnasio.

        Por su escenario pasaron todos los niños de San Sebastián, y de entre aquellos pequeños actores, hoy hombres, se cuentan marinos, médicos, militares, ingenieros, abogados, artistas, curas, etcétera, etc.

        Soroa por aquellos días contribuyó sin disputa, y en gran escala, a la cultura de esta ciudad.

        A Soroa se debe la existencia del teatro euskeriano. El 19 de mayo de 1878 se estrenó en el Principal su cuadro de costumbres titulado Iriyarena. Aquello fue el delirio, un éxito ruidosísimo, indecible: era la vez primera que el vascuence se oía en las tablas.

        Soroa, durante más de 25 años, ha sido el alma de los beneficios teatrales y constante director de escena de todas las compañías de aficionados de su tiempo.

        Deja una biblioteca literaria escogida y numerosa.

        Es autor de diversas revistas, libretos de zarzuelas, de varios libros, de buen número de comedias vascongadas y castellanas y de un sin fin de artículos de diversos géneros.

        Soroa ha muerto.

        Dios haya acogido su alma.

        Reciba su afligida familia nuestro sentido pésame.

 

 

 

kronologia: 1902-07-20 gaiak: Antzerkia
Gorostian gorosti Ogi-gainekoak Mapa Kronologia Gaiak Afalondokoak